Uno no está ni mucho menos por encima del bien y del mal y le picaba en su amor propio ver como sus comentaristas habituales que sí que se refieren en estas páginas, merecidamente, a otros blogs sobre literatura, se abstienen, en cambio, de hacer la menor alusión a este de aquí en esos otros foros que frecuentan. De entrada -y así acabo de manifestarlo- la situación me chocaba, mas de recapacitarse un poquete sobre ello -como hice- la misma llega asumirse y hasta verse lógica sin demasiado esfuerzo, ya que mientras que la materia principal que da origen al debate en esos otros web sites es la crítica literaría, que, en esencia, habrá de interesar a todo aquel al que le place leer, el meollo de las presentes páginas no lo forman -en cambio- sino las melonadas que se le han ido y se le van ocurriendo al baranda que ha abierto el chiringuito. Este, su seguro servidor. Y, claro, lógico es que a él, que parece no importarle demasiado exhibirse, otros lectores lo puedan tachar de cazurro, o cualesquiera otra cosa parecida, mas no lo es tanto, o no lo es en modo alguno, contar en esa tesitura con la colaboración de un corifeo.
Y a pesar de todo, de que -sí- me encantaría que mi nombre corriera de byte en byte por los más afamados salones literarios virtuales de la blogsfera, lo siento, no voy a dedicarme en estas páginas a hacer crítica literaria. Sí, recomendaciones de lecturas. Sólo recomendaciones. Veamos las razones que me han llevado a adoptar esta postura.....
No tengo vocación masoquista. Tampoco me paga nadie por encargarme de hacer algo tan antipático. Entonces... me siento incapaz de leerme un libro que no me gusta, que no me dice nada, que no me parece que esté bien escrito, que puede.. ocurre a menudo.. llegar a producirme sonrojo e incluso hacer que me sienta culpable. No soy un hombre resignado. Ni fuerte.
Reconoceros, de esta forma, sin pudor, esa debilidad de mi carácter: carezco de paciencia con los libros: no, no les otorgo a estas desvergonzadas criaturas de papel demasiadas oportunidades. Nunca lo he hecho. Dos, tres, cuatro páginas y si me parece que el asunto no carbura, ¡plas!, cierro el tomacho, y me dedico a cualquier otra cosa que me resulte más gratificante. ¿Explotar en el buscaminas?. ¡Por ejemplo!. Entonces, quedamos en que soy tan tan radical y tan poco amigo de los sacrificios, que, con solo unos pocos elementos de convicción para hacerlo, me atrevo ya a emitir un veredicto: un párrafo.. otro párrafo.. uno más y ¡zas! pasando de Pink Floyd y de la Abeja Maya ¡culpable!. Ni Calígula, vamos. ¿Cómo, cojones, ha podido publicarse algo así?. Indignación, abandono y la paz recobrada con el tercer estallido de una mina traidora. Los elementos de juicio no han sido muchos, es cierto -me digo...- pero presentaban una contundencia formidable -...para intentar tranquilizar mi conciencia-.
Al revés: no, al revés no me pasa, menudo mamonazo estoy hecho, si esos primeros párrafos han conseguido concitar mi atención, eso no garantiza que vaya a tratarles a los que los siguen con una mayor deferencia. Si pienso que la trama flojea o -también y por encima de todo- que en realidad no aparece por ninguna parte ese estilo que al inicio del relato, y con el auxilio de mi buena fé, me pareció atisbar en los decires del cuentista ¡plaff! lo oclusiono al tomo de igual modo, que estaba ya pasándose el asunto de ordinario y de coñazo. Y.. bueeeno.. no me parece honesto ponerme a criticar algo -y ponerme a dilucidar las correspondientes responsabilidades- con tan menguado acercamiento a su exégesis.
Esas, y no otras, son las razones por las que no se hace crítica literaria en este blog.
Tal cual. Si la obra me parece mala, no la leo. Y si no la he leído, dificilmente voy a ser capaz luego de tener arrestos morales suficientes para ponerme a criticarla. Y si me parece buena, lo único que se me ocurre decir al respecto es recomendar a la gente su lectura. Ahora bien... sí que me aventuro a afirmar -con el inestimable auxilio que en ese sentido nos prestan: los vips, los fnacs y demás librerías sin libreros en las que te cabe manosear y hasta ponerte a leer, si dispones de tiempo libre, los volúmenes de los expositores- que las tres primeras páginas de la inmensa mayoría de novelas publicadas que se escriben por estas tierras son, y espero con ello no herir susceptibilidades, manifiestamente mejorables, como antaño se reconocía del agro español. Y las excepciones van a corresponder justamente a los relatos de aquellos autores que tal vez, por casualidad y magnánimamente pudieran llegar a leer estas parrafadas mías. Las de estos otros sí que molan. ¡Anda qué no!.
........................................................................
PARA LEER: Yo, Claudio (ROBERT GRAVES)
PARA ESCUCHAR: The Death Of Cool (KITCHENS OF DISTINCTION)
52 comentarios
Julián, los blogs literarios que frecuento son, como sabes (algunos, al menos): Malherido, Ileso (sigo entrando, aunque más de tarde en tarde, pero ya no comento, aunque me atribuyen nicks distintos de Lansky: será que me añoran), Quimérico impaciente (chema), Inquieta compañía (Lipstick), varios de Hernan Casciari, Hombre lobo y Rebelion, información alternativa (estos dos últimos sólo de forma muy laxa pueden considerarse literarios) El resto de blogs que frecuento no son literarios, sino científicos, de medio ambiente, políticos, etc. Pero, si el tema es tan simple no tengo el menor empacho en colocar en cada uno de mis comentarios a los diversos post de los diversos blogs (Salvo en Ileso) una coletilla que diga: "por cierto, aunque no venga a cuento, entrad en Clavadista Solitario, que es una delicia el chico (Aunque, lo confieso, prefiero que esto tuyo siga siendo un coto casi privado de vanbrugh, d.m. y yo, como algunos autores raros y exquisitos que casi te da rabia que los conozcan otros). Tú me dices y está hecho, pero piénsalo bien, porque como dice el cuento oriental, a veces uno tiene la mala suerte de que se le cumplan sus deseos.
Lansky
Si no viene a cuento, no, si no viene a cuento considero que sería mejor que continuaras, como hasta ahora, sin hacer comentario alguno de mi blog. Paso, ya lo he dicho, de capillitas, camarillas y chupadas de polla por mera camaradería. Prefiero las felaciones por amor. Porque sólo quiero que me quieran, como dices que dijo Gabo. Y que lo que escribas, donde lo escribas, lo escribas bien y de corazón. Pero... esto. bueeeno...
¿qué piensas del post? ¿de lo que se dice en el post? ¿estamos o no estamos de acuerdo?
Abrazos.
No soy consciente de haber hablado nunca de otro blog distinto de aquel en que comento. aunque quizás lo haya hecho, si venía a cuento. Y confieso que, egoístamente, me sucede lo mismo que a Lansky, encuentro estupendo que este blog sea una especie de club privado en el que hablar "en confianza", sin tener que estar pendiente de las intromisiones de perplejos, curiosísimos, suplantadores, cotillas deseosos de saber si Juan es o no Olmos para ponerlo a bajar de un burro y otras especies molestas que proliferan por el mundo exterior. Ahora caigo en que quizás no sea esto lo que tú, Julián, pretendes para este blog, pero lo cierto es que en eso se ha convertido para tus comentaristas habituales. Y siempre he pensado que, efectivamente, tu propósito no era hacer crítica literaria, sino dar a conocer tu propia producción. Es cierto que con frecuencia damos la impresión de no ocuparnos tampoco demasiado de tu propia producción, o de hacerlo de un modo un tanto sui generis, pero te aseguro que es solo eso, una impresión. Por alejados que nuestros comentarios parezcan del post del que cuelgan, lo cierto es que los preside, hasta en el peor de los casos, de un modo subliminal. En cualquier caso, y como tú bien dices, tendría que renunciar a la espontaneidad con la que aquí escribo para dejar de incurrir en los vicios que veladamente nos reprochas y, francamente, no creo tener muchas más virtudes literarias que esa espontaneidad. Si la sacrifico no quedaría gran cosa y me divertiría mucho menos. Estoy seguro de que no te merece la pena.
Qué morro tengo ¿no? Un abrazo.
Si de lo que trata el post es de la forma de leer de cada uno y del ejercicio o no de la crítica, te diré lo siguiente:
Sobre lo primero; yo no tengo una única forma de leer, igual que no tengo una sola motivación, y encima he atravesado épocas de mi vida que he sido lector distinto de otras. A veces he abandonado, como tú, a la primera; en otras edades más jóvenes me he empecinado hasta la extenuación en autores difíciles y unas veces me ha merecido la pena y otras no (sobre todo en el abstruso mundo de la filosofía). A veces he leido por obligación y a veces, más a menudo, por devoción. Con los libros que me apasionan me pasa un poco como con las mujeres que me han gustado. Entra una tía buenísima en mi misma habitación donde ya hay más gente; no la conozco, pero me presento, me la ligo, no me la ligo: ¡me la ligué! Y luego resulta ser una decepción. En cambio, en esa misma habitación de pronto reparo en una mujer discreta, con encanto, es guapa, sí, pero no muy llamativa, aunque tiene una forma de ladear la cara cuando le hablas, y, bueno, esas piernas, cómo no me había yo fijado antes en esas piernas, y...resulta ser uno de los amores de tu vida. En resumen, siempre cuenta para mí el factor sorpresa, por eso no digo que no me gusten los cuentos filosóficos de Voltaire o los pícaros de Bocaccio, pero de alguna forma ya me lo esperaba, como con Cervantes; sin embargo, cuando leí a Lawrence Sterne me dejó K.O., famoso o no, no me esperaba la impresión tan duradera además, que me causó
En segundo lugar he ejercido la crítica más o menos profesional, esto es, retribuida, en sitios como El País nada menos, Diaro 16, Triunfo, Cuadernos para el Diálogo, Viejo Topo; aún lo hago en algún sitio, como en la que es para mí la mejor revista cultural actual: Archipiélago. Lees algo por obligación y luego resulta que es un placer y encima te pagan. A veces es un placer leer algo malo y decirlo, y decir por qué es malo, y ser honesto siempre, eso sí. Además, la crítica de otros, cuando es buena y no mero marketing, o lo contrario, mala baba, o cuando no se utiliza para hablar de uno mismo y no del autor que se reseña, en esas raras ocasiones que es buena: Auden, Blooom, Steiner, Wilson, me encanta, me gusta mucho leerla. Pero en España casi no hay; se salva Guelbenzu en el País y algunos más por ahí.
Lector malherido, por ejemplo, es mala crítica, por varias de las razones que explico más arriba, sobre todo porque a Juan se le da mejor escribar contra que a favor de..., pero es una delicia leerle a él, como irreverente y ocurrente, pero como crítico es viciado y malo.
Yo también practico con gran tranquilidad de espíritu esa modalidad tácita de crítica literaria que consiste en dejar un libro en cuanto dejo de disfrutar con su lectura. Creo que un buen lector debe debe empezar por quitarle a la Literatura la mayúscula inicial y enfrentarse a ella sin complejos, de tú a tú. ¿No me gusta Bernhard, o Baroja? Pues que les vayan dando morcilla. Ni por eso voy a empezar a proclamar que son una mierda - esa necesidad de declarar "malo" lo que no te gusta no pasa de ser, a mi juico, una necesidad de justificación con origen en un sentimiento de inferioridad frente a la "Gultura" - ni me voy a sentir mal, incapaz, inferior, ni nada por el estilo. Simplemente, Barnhard tiene su camino, Baroja el suyo y yo el mío; y el mundo está lleno, felizmente, de innumerables cantidades de libros por leer y de los que disfrutar.
Pero no lo puedo evitar: me da pena que a alguien no le guste Baroja; qué quieres bendito vanbrugh (Ah, y me has recordado nuestras estupendas riñas: ¡Necio!, y tú ¡Chulo! Insolente, saca tu arma...)
Esto parece el confesionario de "Gran Hermano". Porque sí, amadísimos míos, veo "Gran Hermano": hoy por hoy el ejercicio estilístico de costumbrismo real más convincente del que nos es posible disfrutar a los sociólogos. No hay que olvidar que los guionistas son los propios concursante y estos viven, de verdad, en Usera, Santa Coloma, Camas o Mislata, hacen botellón y tienen problemas para encontrar curro y llegar a fin de mes con lo que cobran.
Vanbrugh, ya sabe lo que opino de lo que escribe. Me encanta. Rogándole se lance a reconocerlo usted mismo. Lo disfrutará más. Porque ya lo dice Lansky -y dice bien- en este país el que no se publicita no folla.
Y -una de mosqueo y dos de abuso- NO SOY SOCIOLOGO, COPON.
Ja, ja, ja.... Bluff
Los de gran hermano no son sociólogos ni materia de sociólogos, si no de "SUCIÓLOGOS" ¿Vale?
Julián, mi fingida modestia no es más que un elemental mecanismo de "fishing for compliments" que, como puedes ver, funciona bastante bien. No soy capaz de calibrar objetivamente la calidad de lo que escribo - tengo la impresión de que tiendo a ser confuso, farragoso, reiterativo y pelín pedante - pero disfruto mucho haciéndolo. Lo que sí tengo claro es que mi estilo literario no da para la narrativa por falta de imaginación, ni para la lírica por sobra de control sobre las propias emociones, ni siquiera para la crítica por falta de información y de objetividad. Da para esto que aquí hacemos, la lucubración ociosa- e ingeniosa cuando lo consigue - y no sabes lo que celebro que haya quien lo aprecie siquiera un poco, como ustedes, mis queridos contertulios. En cuanto al folle, en sentido no figurado lo tengo, gracias a Dios, muy satisfactoriamente asegurado, y en cualquier otro no me interesa ni tanto así. Se me pasó la edad de pretender vivir de las letras y tengo una soberbia de talla suficiente como para no necesitar más alabanzas ni reconocimientos que las de la poca gente - entre la que ustedes se cuentan - a quien, a mi vez, reconozco yo inteligencia y talento. Reconocerás que con semejante bagaje no se va a ninguna parte, sobre todo cuando tampoco hay ganas.
Lo de Gran Hermano... merece, desde luego, todos mis respetos, pero solo por ser tú quien me lo dice. Soy incapaz de ver ni diez segundos de esa jarcia de subnormales estereotipados desplegando todos los tópicos sociales que han aprendido en programas similares y que con su ramplona exhibición ayudan, a su vez, a perpetuar. Si la gente de verdad es así - si hay gente, mucha o poca, que de verdad es así - te digo de ello lo mismo que de los libros que dejo a medias, allá ellos, pero gracias a Dios no tengo ninguna necesidad de darme por enterado.
Llevo un rato, mientras escribo lo anterior, tratando de encontrar un buen motivo por el que insultar un poco a Lansky, y lo cierto es que no consigo dar con el "tono". La espontaneidad sigue siendo mi principal virtud. En fin, probaremos. Lansky, gilipollas, prepotente, que te vayan dando. Por ejemplo. Aunque así, en frío...
Jajajajaja! que divertidos estais.
Adioooooooossss!!
Gracias, Vanbrugh, pero no te "siento" sincero, soplapollas
No reconocerías la sinceridad ni aunque te la sirvieran en bandeja, asada con una manzana en la boca. Mamón.
vambri, ¿sabes lo que duele recoger los dientes del suelo con las manos rotas?
Con ese conocimiento me pasa lo que con Baroja, Bernhard, Gran Hermano y otros muchos fenómenos del ancho mundo: me es ajeno y me la suda que lo sea. Y si ha nacido quien deba hacérmelo conocer, me parece que no eres tú. Capullo.
Varias cosas, Vanbrugh para que no sigas perdiéndome el respeto:
1) Gente tan "equilibrada" como Bob Enríquez me tiene miedo, ¿por qué tu no?
2) Cuando pretendes ponerte chulito conmigo me resultas, no sé, un insultón prêt-à-porter (¿está bien puesto el sombrerito:^, so mierdecilla?); no das con el tono, no acojonas ni por contra enfureces. Eres como esos perritos que ladran y cuando te acercas para afinar la patada...te lamen.
¡Deja de lamerme, Vanbrugh (y Bach era una puta mierda; el dichoso "Arte de la fuga" no ha conseguido sacar ningún preso de ningún presidio; ¿Estamos?)
Julián: pasa por el blog "Hombrelobo, una mente dispersa" y busca el post del 9 del 10 "Contadme algo"
Lansky
A mi ese post no me sale. Me salen otros dos del día 9: "mueve el cuerpo" y "mininoticias" pero ese, no. Aunque, claro, no debe olvidársenos que estamos hablando de una mente dispersa, y, a lo mejor, le ha dado el punto y lo ha quitado de repente. Abrazotes.
grrrrrr, me pone un poco que os insultéis pero es que suena tan cariñoso en realidad...
a ver, jo, sí que habeís hablado... bluff, cariño, estoy con estos dos y me gusta esto de que tu blog sea un espacio un poco privado. es asquerosamente egoista, ya, pero de todas formas yo no hago recomendaciones porque a mí nadie me hace caso. lo que sí puedo hacer: te relinko.
una cosa lansky, se me ocurre que a lo mejor conoces a carlos santos, ahora en radio nacional pero en algún momento periodista de cambio 16 o diario 16, creo. ¿te suena?
besos
d.m., no, pero soy un desastre para los nombres de las personas. No, en cambio, para oss de plantas y animales.
Insisto, Julius, el post se llama "contadme algo". Hay 13 comentarios; dos son míos.
bueno, era una tontería. el tipo me escribió mi primera carta, poco antes de que yo naciera. me contaba cómo estaba españa, cómo eran mis padres, la de comederos de tarro que me daría el sexo algún día,..., todo con recortes del cambio 16 o del diario 16 (no recuerdo bien). es una carta cojonuda y me acordé cuando te leí eso más arriba.
ná
Hola, muchachos. Lo siento, un apagón matutino me ha tenido privado de mi amado ordenador hasta este momento.
Varias cosas, Lansky: no puedo seguir perdiéndote el respeto, porque en ningún momento he empezado a perdértelo. No es mérito tuyo, sino mío. Nunca se lo pierdo a nadie.
Tú llevas demasiados años de gangster encima, y eso es un problema. Para los demás, desde luego, pero también para ti. De hecho, detecto una doble personalidad: por un lado está el Lansky erudito y pedagógico, capaz de disertar brillantemente sobre cualquier tema, desde filosofía helenística hasta biología submarina, citando fuentes, y por el otro está el Lansky matón, que, efectivamente, parece considerar una virtud la capacidad de acojonar y enfurecer a la gente, ejerce y alardea de la suya y desdeña a quien no esgrime una similar. Por mi parte hace años que decidí no acojonarme por nada que no sea un peligro físico inminente - y las escasísimas veces en que me he enfrentado a alguno he comprobado que los peligros físicos inminentes suelen presentarse demasiado deprisa para que yo, que soy más bien lento, tenga tiempo siquiera de acojonarme -, me enfurezco muy rara vez y no siento el menor deseo de acojonar ni enfurecer a nadie. Es cierto, se me da mal, como todo lo que se hace sin convicción. Los insultos me sorprenden y me desagradan estéticamente, pero, lo lamento, no consiguen ofenderme. No entiendo en qué debería afectarme el que nadie me llame cosas como mierdecilla o soplapollas, tiendo a considerarlo más un problema suyo que mío. Y en dirección contraria me ocurre igual, me encuentro ridículo a mí mismo cuando le digo a alguien cosas como mamón o capullo y me quedo con la idea de que el receptor, más que ofenderse, lo que va a hacer es considerarme idiota a mí con toda la razón.
Contando con este serio handicap, te reconozco que lo del perrillo que lame y, sobre todo, lo de Bach - aunque esto último, lo siento, tampoco te ha sonado lo que se dice sincero - eran buenos intentos. En otro contexto, lo mismo habrías conseguido molestarme un poco. Pero solo un poco. Lo único que realmente logra a veces sacarme de mis casillas es la exhibición de la estupidez a pleno rendimiento, y por ahí - tómatelo como un elogio, si quieres - tienes poco que hacer. Si alguna vez quieres fastidiarme de veras, no contrates un matón, contrata un imbécil. Uno realmente eficaz puede acabar consiguiendo que me metan en la cárcel.
Los imbéciles son demasiado peligrosos: véase Bush, mejor siempre y más controlable un matón, sin duda.
Bien, Vambrugh, ya sabes, como el gran Harry El Sucio, me caes bien: te mataré el último, quizá con una sobredósis de citas de Tácito
"Sobredosis de citas de Tácito", ¡que fantástico oxímoron!
Para que luego diga Bluff que ignoramos sus posts y que vamos a nuestra bola: ¿Cómo se llamaba este post, eh? ¿Y qué hemos acabado haciendo?
Si somos como mansos corderillos...
Eres tan maquiavélico, Vanbri, y tan bien considerado, que has manipulado arteramente los derroteros del post para poder, de esa forma, congraciarte conmigo. Y bien que te lo agradezco.
D.M: linkame, deslinkame, vuelve a linkarme, deslinkame, link... no pares, sigue, sigue, sigue...¡arghhhhh!. Lo siento, me fui.
Lansky, comentarista del blog del hombre lobo, ¿sabes? los que son gilipollas saben perfectamente que yo sé que lo son y no les apetece -lógico- ponerme en una encrucijada y forzarme a tener que decírselo a la cara.
Seguiremos informando....beep, beep... roadrunner bluff.
guarro. que te den
d. m.
¿Tú no comprendes que yo no pueda entender que así, de repente, me suprimas de un plumazo de tu lista de enlaces? Por las buenas, sin haberte hecho nada, y continuándo, tú, siendo visitante asidua de mi blog. A más, a más, como dicen por aquí, cuando hubo gente que se acercó a cotillear acerca tuyo y me ocupé de pararlos los píes. ¿Q'e 'cho yo paque me borren?, pensé.
Pues, bueno, vaya, en lugar de tomármelo a la tremenda, voy y me lo tomo a chufla y te gasto esa broma. Pero como veo que no te ha sentado nada bien, pues nada, la retiro. Haz lo que deseés con mi link, siempre, ¡es todo tuyo!. Disculpas, de nuevo. Bluff.
¡Compórtate, d.m.!
Ah, Vanbrug, sabía que algo andaa mal, y es que me estabas manipulando: Zas, Pum, Plash...¡Ay!
No te sigo. ¿Cuándo te manipulo: cuando hago que nos peguemos, para complacer a Bluff adaptándonos al título de su post, o cuando empiezas a notar que algo va mal, porque me peleo con poca convicción y garbo y logro que acabes prometiéndome que me matarás el último, en vez de partirme la boca como parecía ser tu propósito inicial? (Por cierto, esa promesa se la has hecho ya a demasiada gente, Harry; vas a tener cola de clientes para tu último asesinato). Yo creo, más bien, que es Bluff quien nos manipula a ambos, y, si no, ahí te tienes a ti, zurrándome de nuevo aplicadamente a una mera insinuación de Julián. Nunca te hubiera creído tan dócil a la manipulación.
¿Dónde andas, Ariadna, que no se te ve el pelo? ¿Te ha echado definitivamente de este blog este último espectáculo de patio de colegio - Lansky y yo sacándonos la lengua, Julián diciéndole cochinadas a d.m... -
No nos juzgues mal, a pesar de todo. No somos mala gente y a veces somos más serios...
Lo primero, Vanbrugh. D.m. creo que anda por ahí de viaje, así lo anunció, pero de vez en cuando se mete en un cyber café. En cuanto a matar al último a tantos...para eso están las armas de destrucción masiva que no estaban en Irak, más eficaz en lo multitudinario que el paraguas búlgaro o la típica percha de alambre, aunque no tan bonito como estos artesanales medios
que no, que todavía no estoy de viaje. estoy encabronada un pelín y muy ocupadísima.
ariadna se ha echado de amante al médico del pueblo. los enfermos mueren como chinches y ella no tiene tiempo de encender la computer. fogosos ellos dos.
lansky, estoy harta, yo quiero que me mates a mí la última.
Pues ya sabes, d.m, te tendrás que conformar y compartir el puesto con quince o veinte más, cuando Lansky decida hacer explotar una de las bombas nucleares que le tenía guardadas a Sadam, para que no se las encontraran los suecos de la ONU. Yo, por mi parte, te cedo el puesto gustosísimo. De hecho, te cedo dos puestos: el gangster me lo ha prometido ya más de una vez.
a mí ninguna. jo.
c'est pas juste!!!
¿Te detecto una vena masoca?
Literalmente, os voy a matar en la última cena, como resulta lógico, con las resonancias cristianas que eso tiene. Os serviré de primero y en latín unas Amanita caesarea, exquisitas, pero entreveradas con mAmanita verna y Amanita pantherina. De segundo unos patés de lata botulímicos. Y de postre un pastel de bayas variadas: peonía, torvisco y tejo (aunque estas últimas, como todo el mundo con rudimentos botánicos sabe, no es una baya verdadera, esto es, un fruto en drupa, sino un arilo carnoso, inusual en una conífera). No podeis llevar catadores, como los emperadores romanos, no están invitados y además hay poco sitio. La mesa, calculo yo, estará puesta para unos doce comensales. Yo, el anfitrión, ire ya comido.
¿De qué bombas hablas, Vanbrugh? Como La carta robada de Poe, siempre pensé que las armas de destrucción masiva iraquíes estaban a la vista de todos; eran esos retratos del malogrado Saddam que estaban por doquier y no había más huevos que ver.
no hay vicio que se me resista, dear
¿Qué vicio, comida neurotóxica o masoquismo? ¿O es lo mismo?
Kansky es Lansky con una pulgada aa la derecha del teclado
Me parece poco hospitalario que no quieras cenar con nosotros, Lansky. No es elegante que el anfitrión no acompañe a sus huéspedes. Y además, si no vas a matar ya a nadie más ¿para qué quieres seguir vivo? Acabarías cediendo a la tentación, con ese carácter que tienes, y faltarías a tu promesa de matarnos los últimos. Híncale el diente a una amanita y hagamos las cosas bien.
Queridos contertulios
¿Habéis oido algo de que la corteza del tejo tiene comprobadas propiedades anticancerígenas?.
Me suena algo de eso. Saludos. Bluff.
querido kansky (jjajaja, me encantó el cambio de nombre por una pulgada), la comida neurotóxica se practica una sola vez y así no hay manera de enviciarse.
ni idea, bluff.
La taxina, el alcaloide del tejo, contenido en la corteza y en menor grado en las hojas y semillas, pero no en el arilo, perfectamente comestible, es un antibimitótico (impide el crecimiento celular) muy eficaz. Por ello era utilizado por las mujeres celtas como abortivo y por eso puede ser un anticancerígeno (antitumoral es más exacto). El problema, siempre, está en la dósis, pasando de eficaz a fatal en pocos microgramos.
Vanbrugh, pensándolo mejor yo también comeré. No por esa extraña norma de educación que invocas, sino porque las setas, para disfrutarlas, deben estar poco cocinadas y puedo ir eligiendo y apartando las que no me convengan. Nunca tomó pate, sino foie gras entier, bloc o truffé y del postre lo mismo: picotearé. Quedamos en eso
Ah, lo que es cojonudo el tejo es para fabricar los arcos largos ingleses que les dieron la superioridad militar a los sajones frente a los celtas. Ese arco, que lanzaba flechas a gran distancia era, entre otras cosas, un anticancerígeno eficaz, y antiasmático, y anti...
Ah, d.m. Y yo una vez me acosté con una enigmática mujer una sola vez, pero me quedé enviciado...
Estoy aquí Vanbrugh, os leo a diario, en serio, lo que pasa es que por las mañanas estoy trabajando, no puedo conectarme y vosotros, por lo que veo, es cuando podeis hacerlo y me siento como que voy a destiempo con lo que comento. Cómo voy a juzgaros mal, si de lo que conozco sois los mejores; ya os he comentado algunas veces que desde mi rincón rural y solitario, que no idílico, como dice Lansky, me aportais mucho: me lo paso bien, me río, aprendo y algo que valoro mucho y es el que casi todas las lecturas de mis últimos meses son recomendaciones vuestras y no ha habido ni una sola obra que no me haya gustado. A lo mejor vosotros a esto no le dais mucha importancia, pero para alguien como yo que apenas hablo de literatura con nadie y que si lo hace es para oír, la mayoría de las veces sandeces, mentiras o pedanterías, pues es mucho. Sois los únicos con lo que, ahora mismo, cuento para hablar (bueno, mejor dicho oír hablar de literatura)
D.m. no tengo ningún amante médico ni de ninguna otra profesión, aunque sí que sé que hay un médico que me ama, y si lo tuviera tendría que ser alguien muy, muy especial ¡ soy muy delicada y poco seducible! (Vanbrugh, ayúdame, ¿se puede decir seducible?, gracias)
Lansky, haz el favor de poner orden en esa famosa lista que tienes, los tienes a todos revolucionados. A mí no me invites a la cena porque me encanta vivir y las setas me gustan poco, aunque en tus manos no estaría mal el morir (mejor que en las manos de cualquier hija de puta enfermedad) pero prefiero estar aquí durante muchisimosssssssssssssssss miles de años.
Besos.
Lo siento, Ariadna, pero tú también estás invitada a esa última cena, cómo no. Sigue mis pasos cuando veas que aparto un aseta excesivamente blanca por debajo o una reluciente baya de torvisco, de nombre evocadoramente femenino también: Daphne, el que los griegos clásicos daban al laurel.
Te usurpo Bluff, esto sí que es ir a mi bola:
Para leer: "Mirall trencat" de Mercè Rodoreda, convenientemente traducido por Pere Gimferrer como "Espejo roto. Una novela de las de antes, casi un folletín, pero exquisito. Para nivelar un poco esa Cataluña mutilada que asiste a la feria de Franfurt qué mejor que una catalana, clásico vivo, que escribía en catalán pero traducida al castellano por otro catalán.
Para oir (d.m.) "In My Own Time" de Karen Dalton; una voz que no tiene nada que ver con estas chicas clónicas de ahora que parecen todas Norah Jhonson; un country o un folk auténtico, una hippie tan auténtica, cuarenta años antes, como nuestra Ariadna
Para ver: "Dialogue avec mon jardinier" de Jean Becker, con un Daniel Auteuil y un Jean Pierre Darroussin que se salen en esta película "bonita", además de "buena" sobre...bueno, es una película francesa, sobre cómo hacer crecer un huerto, y una amistad.
¿Os vais de puente? Pobres.
buenos días, lansky. buenos días a todos.
me he puesto a descargar las canciones de esta mujer que me dices, pero no encuentro in my own time, sino in my own dream (¿pueden ser la misma y tú confundido por el frío de la mañana?). luego te cuento, cuando la escuche.
no me voy de puente. y estoy tonterritísimamente contenta hoy.
beso
Escribe un comentario